Vender en subasta online es una forma eficaz de dar salida a stock que no rota, excedentes, devoluciones o activos que ya no encajan en tu canal de venta. En John Pye te acompañamos con un modelo 100 % digital, con plazos claros y un proceso diseñado para reducir carga operativa.
Si tu objetivo es liberar espacio, transformar inventario inmovilizado en liquidez y hacerlo con un enfoque profesional, aquí tienes el paso a paso y los criterios clave para prepararlo bien.
El problema real del stock sin salida
En muchas empresas el “stock sin salida” no se ve como un coste hasta que se acumula: ocupa metros de almacén, consume horas de gestión, se deteriora, y bloquea capital que podría estar trabajando en otra parte del negocio.
Cuando el volumen crece (o cuando hay picos de devoluciones, cambios de gama, fin de temporada o cierres de línea), vender unidad a unidad suele ser lento y caro. Ahí es donde la subasta online aporta un marco distinto: fechas de inicio y fin, reglas transparentes y una base de compradores activa que busca justo este tipo de oportunidades.
¿Por qué vender tus productos en subasta online?
Vender productos en subasta online no es “deshacerse” de producto. Bien planteado, es un canal de salida estructurado que te ayuda a:
- Ganar velocidad: el proceso tiene fechas y una dinámica de pujas que acelera la decisión del comprador.
- Reducir carga operativa: no tienes que gestionar consultas y negociaciones caso por caso.
- Ordenar la liquidación: puedes planificar por tandas, categorías o ubicaciones.
- Encontrar demanda real: el precio final lo determina el interés del mercado en ese momento.
Además, si trabajas con inventario heterogéneo (mezcla de estados, referencias o embalajes), la subasta permite estructurarlo en lotes y presentarlo con condiciones claras.
Qué tipo de productos y empresas suelen encajar mejor
Aunque cada caso se valora de forma individual, hay perfiles y mercancías que suelen funcionar especialmente bien en subasta, porque la prioridad es rotación, liberación de espacio o salida ordenada.
- Excedentes y sobrestock. Producto nuevo o seminuevo que se ha quedado fuera de plan (sobrecompra, cambios de catálogo, fin de temporada o previsiones que no se cumplieron). En subasta suele encajar bien cuando interesa mover volumen en un plazo definido.
- Devoluciones y reacondicionados. Mercancía con estado variado, embalaje abierto o revisión pendiente. Aquí lo importante es describir con claridad lo que se sabe del estado y, si aplica, separar en lotes coherentes para que el comprador entienda el nivel de riesgo.
- Exposición, packaging abierto y descatalogados. Artículos de showroom, demostración o gama anterior que ya no interesa vender en el canal principal. La subasta te permite darles salida sin fricción comercial con tu cliente habitual.
- Activos y equipamiento. Mobiliario, equipos, maquinaria, material logístico o equipamiento de oficina. En estos casos, la clave suele ser una operativa de retirada clara y una presentación del lote que evite dudas sobre qué incluye.
- Lotes mixtos para rotación. Cuando el objetivo no es maximizar por unidad, sino liberar espacio y cerrar ciclos, los lotes mixtos pueden ser una opción eficaz si se describen con orden (qué hay, cuánto hay y condiciones de entrega).
Si tu mercancía encaja en alguno de estos perfiles, lo importante es que nos digas qué categoría es, el volumen aproximado y dónde está. Con eso podemos definir la mejor forma de presentarlo en subasta.
También adaptamos la operativa al tipo de producto. No se gestiona igual un lote de electrónica que un conjunto de mobiliario o maquinaria: cambia la logística, la retirada y el perfil de pujador.
Por eso, desde el inicio acordamos contigo la opción más simple: recogemos nosotros, lo traéis a un punto acordado o lo entregáis en nuestro almacén. A partir de ahí, el resto del trabajo (preparación, fotografías, catalogación y publicación) lo asumimos nosotros.
Cómo funciona vender en subasta online con John Pye
El proceso de venta en subasta online con John Pye está diseñado para que las empresas puedan dar salida a sus productos de forma sencilla, controlada y sin asumir una carga operativa innecesaria.
Actuamos como intermediarios especializados, acompañando al proveedor en cada fase, desde la evaluación inicial hasta el cierre de la subasta.
Además, trabajamos con un enfoque de transparencia: te explicamos aquí cómo lo hacemos, qué información vamos a mostrar en los lotes, cómo se definen las condiciones de entrega y qué hitos tendrás en cada etapa (preparación, publicación, cierre y retirada). Así sabes qué esperar en todo momento y el proceso se mantiene claro de principio a fin.
Nuestro objetivo es facilitar una solución profesional a empresas que necesitan vender excedentes, devoluciones o activos. Definimos la estrategia de salida (lotes, información y entrega) y la dejamos clara desde el inicio para que el proveedor sepa exactamente cómo la
1) Análisis del tipo de producto y volumen
El primer paso consiste en analizar en detalle el tipo de mercancía que la empresa desea vender. No se trata solo de identificar el producto, sino de entender su procedencia, estado general, cantidad disponible y ritmo de rotación esperado.
En esta fase valoramos aspectos clave como:
- Naturaleza del producto (excedente, devolución, mobiliario, maquinaria, etc.).
- Volumen total y posibilidad de agrupar en lotes.
- Estado general y nivel de información disponible.
- Ubicación de la mercancía y necesidades logísticas.
Este análisis inicial permite definir la mejor estrategia de subasta y maximizar el interés de los compradores, evitando planteamientos genéricos que no optimizan el resultado.
¿Qué necesitamos de tu parte para empezar?
El proceso es sencillo. Para arrancar, normalmente basta con que nos confirmes qué tipo de mercancía es, el volumen aproximado y dónde está ubicada. A partir de ahí acordamos la operativa: si recogemos nosotros, si la lleváis a un punto acordado o si se entrega en nuestro almacén.
No necesitas preparar fotos ni fichas: nosotros nos encargamos de la catalogación, las fotografías y la publicación.
Si lo prefieres, puedes hablar con nosotros desde el formulario de proveedores:
2) Preparación y logística
En función del tipo de mercancía y su ubicación, definimos la operativa de movimiento y preparación. Aquí entran decisiones prácticas como:
- Si el stock se recoge, se entrega en punto acordado o se gestiona desde una ubicación concreta.
- Qué formato facilita la manipulación (paletizado, cajas por referencia, etiquetado).
- Qué documentación acompaña al lote (cuando aplica): inventarios, número de serie, componentes, etc.
Importante: en subasta, la logística condiciona el perfil de comprador. Un lote “solo recogida” atrae a compradores con capacidad de retirada; un lote con envío abre más demanda, pero requiere que el lote sea apto para ese tipo de entrega.
3) Definición de lotes y condiciones
Una vez analizada la mercancía, se trabaja en la estructuración de los lotes. No todos los productos se subastan igual, y una correcta agrupación es clave para atraer pujadores y generar competencia. En esta fase se define:
- Cómo se agrupan los productos en lotes coherentes y atractivos.
- La información que se facilita sobre el estado y procedencia del producto.
- Las condiciones de recogida o envío.
- Los plazos disponibles para la retirada de los lotes.
La claridad en esta información es fundamental para generar confianza en los compradores y evitar incidencias posteriores.
Criterios profesionales para estructurar lotes: Suele funcionar mejor agrupar por familias o por estado, y separar lo que tiene incidencias relevantes para evitar dudas. También ajustamos el tamaño del lote a la logística (palet, bulto voluminoso, solo recogida o apto para envío).
4) Publicación y difusión de la subasta
Con los lotes definidos, la subasta se publica en la plataforma de John Pye. A partir de ese momento, los productos quedan visibles para una base amplia de compradores registrados que participan activamente en subastas online.
La difusión se realiza de forma interna a través de nuestros canales, lo que permite alcanzar a un público que ya conoce el formato y busca este tipo de oportunidades. La empresa vendedora no necesita invertir tiempo ni recursos adicionales en promoción.
Puedes ver las subastas activas aquí:
5) Cierre, adjudicación y coordinación final
Al finalizar la subasta, los lotes se adjudican automáticamente al mejor postor. En John Pye gestionamos el proceso de cobro y coordinamos la recogida o el envío según las condiciones establecidas previamente. En ese punto, una vez el cobro queda confirmado, liquidamos al proveedor la parte que le corresponde.
Este cierre ordenado permite a la empresa completar la venta sin gestiones adicionales, con un control claro sobre plazos y resultados, cerrando el proceso de forma profesional y transparente.
Cómo decidir el formato de salida: subasta, liquidación o marketplace
Antes de mover stock, muchas empresas dudan entre tres caminos: liquidación directa a un comprador único, marketplace (venta unidad a unidad) o subasta.
- Liquidación directa: puede ser rápida si tienes un comprador especializado, pero suele exigir descuentos agresivos y negociación. Encaja cuando prima la velocidad y no necesitas visibilidad.
- Marketplace: da control sobre el precio por unidad, pero exige tiempo de publicación, atención continua, gestión de devoluciones y logística unitaria. Encaja cuando el volumen es bajo y el producto está “listo para retail”.
- Subasta online: encaja cuando el volumen es relevante, el estado es variado o el producto no encaja en el canal tradicional. La subasta aporta plazos definidos, un marco de reglas y un público habituado al formato.
Nuestra recomendación práctica es combinar: marketplace para unidades “perfectas” con rotación, y subasta para excedente, devoluciones, exposición y activos.
Preguntas frecuentes de empresas que empiezan
Antes de empezar, es normal que surjan dudas sobre qué tienes que aportar, cómo se mueve la mercancía y qué ocurre después del cierre. Para que lo tengas claro desde el primer contacto, respondemos aquí a las preguntas más habituales que nos hacen los proveedores cuando valoran vender con nosotros.
¿Tengo que vender todo el stock de una vez?
No. Podemos plantearlo por fases para que el movimiento sea cómodo para tu operativa. Lo habitual es priorizar lo que más espacio ocupa, lo que más coste de almacenamiento genera o lo que más riesgo de depreciación tiene.
Así, en lugar de “parar” el almacén, planificamos una salida ordenada por tandas, con una cadencia realista y con plazos claros.
¿Qué se necesita para empezar?
Para arrancar, nos basta con una visión general: qué tipo de producto es, el volumen aproximado y dónde está. Con esa información podemos valorar el encaje y definir la operativa. No hace falta que el proveedor prepare un catálogo detallado desde el primer día: a medida que avanzamos, te indicamos lo mínimo necesario para que la subasta quede clara y ejecutable.
¿Tenemos que hacer fotos, fichas o listados?
No. En John Pye nos encargamos de la preparación, las fotografías, la catalogación y la publicación. Tu parte es facilitar el acceso a la mercancía y acordar con nosotros cómo se mueve (recogida o entrega). De esta forma el proceso es sencillo y no te exige dedicar equipo interno a tareas de e-commerce.
¿Cómo acordamos la logística?
Lo definimos contigo antes de publicar para que no haya sorpresas. Según el tipo de producto y su ubicación, podemos recoger nosotros, acordar un punto de entrega o recibir la mercancía en nuestro almacén. Esta decisión es importante porque condiciona el perfil de comprador: cuando la retirada es sencilla, participa más demanda; cuando el lote requiere una logística específica, lo reflejamos con claridad para evitar incidencias y asegurar que el cierre se ejecuta sin fricción.
¿Cuánto cobra el proveedor de un producto subastado?
Una vez finaliza la subasta, gestionamos el cobro al adjudicatario y, cuando el cobro queda confirmado, liquidamos al proveedor la parte que le corresponde según lo acordado. Nuestro objetivo es que el proveedor tenga visibilidad del proceso: qué se ha adjudicado, en qué condiciones y en qué hito se encuentra la operación.
CONSEJOS PARA Vender en subasta online
Si estás valorando vender en subasta online, lo más efectivo es empezar por un diagnóstico rápido: qué tienes, en qué estado está, cuánto ocupa y qué objetivo de salida te marcas (liquidez, espacio, rotación o cierre de línea).
Con esa foto inicial, nosotros ya podemos orientarte sobre el enfoque más eficiente para que el proceso sea ágil y sin fricción.
A partir de ahí, el siguiente paso es sencillo: nos compartes esa visión general y acordamos contigo la operativa de movimiento (recogida, entrega en punto acordado o entrega en almacén). En ese momento te dejamos claro cómo trabajamos, qué hitos vas a ver y qué necesitas confirmar en cada fase, para que haya transparencia y sepas exactamente cómo lo vamos a ejecutar.Una vez la logística está acordada, nosotros hacemos el resto: preparación, fotografías, catalogación, publicación, difusión, cierre y coordinación final. Y cuando el cobro queda confirmado tras la adjudicación, liquidamos al proveedor la parte que le corresponde según lo acordado.